Destinada a los bebés y niños que presentan una alteración en el desarrollo motriz.
Es decir, cualquier dificultad de conseguir dominar los movimientos de cada etapa evolutiva: volteo, rastreo, gateo, ponerse de pie, andar, etc.
A través del juego, se estimula al niño con técnicas específicas para inducirlo a realizar los movimientos necesarios que le llevarán a superar las dificultades que presenta.
En cada caso particular, siempre se valora el niño en todas sus dimensiones como individuo: nivel motriz, sensorial, cognitivo, afectivo, emocional y relacional. Por lo tanto, en las sesiones individuales se combinan técnicas de fisioterapia pediátrica con técnicas de psicomotricidad.
Las sesiones se realizan de forma individual y se usan técnicas de fisioterapia pediátrica neurolégica (concepto Le Métayer) y de psicomotricidad (concepto B. Aucouturier).
La intención es facilitar al niño un entorno estable y seguro, lleno de afecto, donde se sienta cómodo para recibir los estímulos adecuados para conseguir superar las carencias motrices que presenta.
A la vez, se pretende reforzar la autoconfianza del niño para que eso le lleve hacia una autonomía cada vez más grande.